Preguntas frecuentes (FAQs)
Información útil sobre los ácidos grasos
Los ácidos grasos Omega-3 marinos provienen de fuentes marinas como el pescado graso (p. ej.: salmón, caballa) o las algas. Entre ellos se encuentran los ácidos grasos Omega-3 bioactivos EPA (ácido eicosapentaenoico) y DHA (ácido docosahexaenoico). Estos dos ácidos grasos marinos tienen numerosos efectos positivos sobre la salud humana y forman parte de nuestro índice HS-Omega-3 Index®. Los ácidos grasos Omega-3 terrestres provienen de fuentes vegetales como semillas y nueces y están presentes principalmente en forma de ALA (ácido alfa-linolénico). El ALA no forma parte de nuestro índice HS-Omega-3 Index®.
El cuerpo humano apenas puede sintetizar EPA (ácido eicosapentaenoico) y prácticamente no puede producir DHA (ácido docosahexaenoico) a partir de ALA (ácido alfa-linolénico), un ácido graso omega-3 esencial. Este proceso de conversión es ineficaz, por lo que es importante obtener EPA y DHA directamente a través de la alimentación, especialmente mediante el consumo de pescado graso o algas.
No. Además de algunos ácidos grasos trans dañinos, existen muchos saludables. Los ácidos grasos trans dañinos se generan principalmente durante la hidrogenación parcial industrial de aceites vegetales, utilizada para mejorar la durabilidad y estabilidad de los alimentos. Asimismo, si una grasa se calienta demasiado o durante demasiado tiempo, también pueden formarse ácidos grasos trans perjudiciales. Entre estos se encuentran el ácido trans-oleico (18:1t) y los tres isómeros trans del ácido linoleico (18:2n-6tt, 18:2n-6ct y 18:2n-6tc). Los ácidos grasos trans saludables, naturalmente presentes principalmente en la leche, los productos lácteos y la carne de vacuno, se han asociado con efectos beneficiosos para la salud. Un ejemplo es el ácido trans-palmitoleico (16:1ω7t).
Las fuentes alimenticias de los ácidos grasos omega-3 marinos EPA (ácido eicosapentaenoico) y DHA (ácido docosahexaenoico) son el pescado graso de mar, como el salmón o la caballa, y las algas. Existen listas que recomiendan la cantidad de estos alimentos que se deben consumir. Sin embargo, hoy en día, debido a diversos factores, los niveles de EPA y DHA en estas fuentes se han reducido considerablemente. Por ejemplo, el salmón de criadero suele contener cantidades bajas de EPA y DHA, ya que su alimentación difiere de la dieta natural en estado salvaje. Mientras que el salmón salvaje se alimenta de peces pequeños y crustáceos, la dieta en las piscifactorías suele basarse en aceites vegetales terrestres. Esto conduce a niveles más bajos de EPA y DHA en el salmón de criadero. El salmón salvaje solo se pesca de forma «sostenible» después del desove, momento en el que contiene muy poca grasa y también niveles bajos de EPA y DHA. Por esta razón, lamentablemente hoy en día es difícil cubrir las necesidades de EPA y DHA sin recurrir a suplementos alimenticios.
Para establecer valores de referencia se requiere un extenso trabajo científico. Es necesario demostrar que un ácido graso dentro de un rango de referencia está relacionado con beneficios para la salud. Esto implica no solo estudios observacionales, sino también estudios de intervención. También se debe demostrar que alcanzar el valor de referencia no sólo es posible sino también seguro. Esto se ha realizado para EPA (ácido eicosapentaenoico) y DHA (ácido docosahexaenoico), así como para el ácido trans-oleico (18:1t) y los tres isómeros trans del ácido linoleico (18:2n-6tt, 18:2n-6ct y 18:2n-6tc). Por ello, podemos proporcionar valores objetivo para nuestro HS-Omega-3 Index® y HS-Trans Index®. Nuestra metodología también permite investigar científicamente otros 20 ácidos grasos, y estos trabajos están en curso. En cuanto la ciencia avance lo suficiente, proporcionaremos más intervalos de referencia y objetivos.
Información útil sobre nuestro Método Omegametrix
El Método Omegametrix destaca por su estricto control de calidad y estandarización, analizando un total de 26 ácidos grasos, lo que cubre más del 99 % de los ácidos grasos esenciales en los glóbulos rojos. Dado que los ácidos grasos se miden en la membrana de los eritrocitos y su composición varía muy poco de un día a otro, el método presenta una variabilidad biológica particularmente baja. Al mismo tiempo, la estandarización precisa de todos los factores influyentes garantiza una variabilidad analítica muy baja del método. La combinación de una baja variabilidad analítica y biológica genera una excelente relación señal-ruido, fundamental para cualquier medición precisa.
Una medición estandarizada es crucial para garantizar la comparabilidad de los datos y obtener resultados fiables y reproducibles. Sin una metodología uniforme, los resultados pueden variar, dificultando su interpretación y la derivación de conclusiones clínicas. Un método estandarizado permite determinar con precisión la composición en ácidos grasos y comprender mejor su importancia para la salud.
Los ácidos grasos del plasma no son adecuados como parámetro a largo plazo, ya que su concentración depende en gran medida de influencias a corto plazo como las comidas, el estrés y las fluctuaciones hormonales, lo que genera una gran variabilidad en las mediciones. En cambio, los ácidos grasos en la membrana de los eritrocitos permiten una evaluación a largo plazo de los niveles de ácidos grasos debido a la longevidad de estas células (aproximadamente 120 días). Todos los niveles son el resultado del equilibrio entre el aporte, el tamaño del reservorio y la eliminación. El aporte de EPA (ácido eicosapentaenoico) no solo proviene de la alimentación, sino también en pequeñas cantidades a partir de ALA (ácido alfa-linolénico) y DHA (ácido docosahexaenoico). Además, la biodisponibilidad de EPA y DHA es compleja. El tamaño del reservorio, es decir, la cantidad total de ácidos grasos en el organismo, varía de una persona a otra, al igual que el peso corporal. Asimismo, la eliminación, es decir, la metabolización adicional de EPA y DHA, también varía individualmente; por ejemplo, los atletas cubren su consumo calórico parcialmente con EPA y DHA. La estabilidad de los niveles, tal como se miden en la membrana celular de los glóbulos rojos, los convierte en marcadores fiables para evaluar el estado de los ácidos grasos de una persona.
Para determinar valores absolutos, se necesita un estándar con un valor conocido como referencia. Sin embargo, estos estándares no suelen ser muy fiables, ya que pueden provocar fluctuaciones en el método de medición que afectan la precisión de los resultados. En cambio, los valores relativos tienen la ventaja de ser independientes de la cantidad inicial, ya que representan la relación entre las cantidades medidas. Esto compensa las fluctuaciones en el estándar o en la cantidad inicial, ya que solo importa la proporción. Esto hace que los valores relativos sean más estables y conduzcan a resultados más consistentes. Además, más de 420 publicaciones se basan en nuestro método, es decir, en nuestros valores medidos en porcentajes.
Los dos HS-Índices, el HS-Omega-3 Index® y el HS-Trans Index®, se miden en la membrana celular de los glóbulos rojos. Son representativos del suministro a todas las membranas celulares del organismo. La membrana de cada célula tiene un valor objetivo distinto para su porcentaje de ácidos grasos. Para los ácidos grasos EPA (ácido eicosapentaenoico) y DHA (ácido docosahexaenoico) por ejemplo, el porcentaje objetivo es de aproximadamente 60 % en ciertas partes del cerebro, mientras que en otras células (como los glóbulos blancos) este valor es considerablemente menor. Si el HS-Omega-3 Index® está en el rango óptimo entre 8 y 11 %, significa que todas las membranas celulares están bien abastecidas con EPA y DHA. Lo mismo se aplica al HS-Trans Index®.
La composición en ácidos grasos de una célula se establece cuando esta se renueva durante el recambio celular. Esto puede tardar días, como en el caso de los glóbulos blancos, o hasta dos años, como en las células cerebrales. El ciclo vital de otras células varía entre estos extremos. Por lo tanto, deben transcurrir distintos intervalos de tiempo hasta alcanzar un nuevo equilibrio en las células tras iniciar, por ejemplo, la suplementación con EPA y DHA. El ciclo vital de los glóbulos rojos es un buen punto intermedio, a partir del cual se puede extrapolar a todas las demás células.
Sí, existen otros ácidos grasos que están presentes en cantidades muy pequeñas. Por ejemplo, ácidos grasos de cadena muy corta, ácidos grasos con un número impar de átomos de carbono, ácidos grasos de cadena muy larga e incluso ácidos grasos de cadena ramificada.
Información útil sobre el HS-Omega-3 Index® y sus campos de actuación
El HS-Omega-3 Index® indica el contenido de los dos ácidos grasos Omega-3 marinos EPA (ácido eicosapentaenoico) y DHA (ácido docosahexaenoico) en el organismo. Para ello, nuestro Método Omegametrix mide los 26 ácidos grasos más importantes de la membrana celular de los glóbulos rojos y expresa el porcentaje de EPA y DHA con relación al total.
El rango objetivo para el HS-Omega-3 Index® se sitúa entre el 8 % y el 11 %. Dentro de este rango se encuentran los valores óptimos para la salud del organismo, favoreciendo una mayor calidad y esperanza de vida.
La mayoría de las personas tienen un déficit de EPA (ácido eicosapentaenoico) y DHA (ácido docosahexaenoico). Este déficit puede detectarse con el HS-Omega-3 Index®. Sólo nuestro método de medición está estrictamente estandarizado y respaldado por más de 420 publicaciones científicas. Un HS-Omega-3 Index® dentro del rango objetivo entre 8 % y 11 % aporta numerosos beneficios para la salud en diversas áreas relacionadas a la calidad de vida.
La mayoría de las personas necesitan suplementar EPA y DHA para alcanzar el rango óptimo en su HS-Omega-3 Index®. Sin embargo, la dosis necesaria varía de persona a persona, ya que factores tanto genéticos como relacionados con los hábitos alimenticios, estilo de vida, edad, sexo, estado de salud o actividad deportiva pueden influir en la absorción. Medir el HS-Omega-3 Index® ayuda a adaptar la suplementación de forma individualizada y a evitar una sobredosis.
Un HS-Omega-3 Index® en el rango objetivo (8 % – 11 %) ofrece múltiples beneficios para la salud. Se asocia con un menor riesgo de enfermedades cardiovasculares, ya que los ácidos grasos omega-3 poseen propiedades antiinflamatorias y favorecen la salud del corazón. Además, un índice óptimo puede mejorar la función cerebral y estabilizar el estado de ánimo.
Asimismo, se asocia con una mejor función inmunológica, lo que refuerza la salud general y el bienestar. Los ácidos grasos omega-3 también benefician la salud articular al reducir la inflamación en las articulaciones y aliviar los síntomas de la artritis. Además, promueven la salud de la piel, mejorando su elasticidad y ayudando a aliviar afecciones cutáneas como la dermatitis y la psoriasis.
Por otro lado, contribuyen a la salud ocular al favorecer el funcionamiento de la retina y reducir el riesgo de enfermedades oculares relacionadas con la edad. Un nivel adecuado de omega-3 también puede ayudar a reducir la presión arterial, aliviar los síntomas depresivos y mejorar la función cognitiva.
Un HS-Omega-3 Index® bajo, es decir, por debajo del rango objetivo del 8 % – 11 %, está asociado con una menor esperanza de vida y puede tener diversas consecuencias negativas para la salud. Un índice bajo se relaciona con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, como cardiopatías y accidentes cerebrovasculares, además de aumentar el riesgo de fibrilación auricular. Además, un nivel insuficiente de Omega-3 puede fomentar procesos inflamatorios en el organismo, lo que incrementa el riesgo de enfermedades crónicas como la artritis reumatoide. Unos valores bajos de Omega-3 afectan negativamente la función cerebral y se asocian a un mayor riesgo de deterioro cognitivo y enfermedades neurodegenerativas. Un déficit de Omega-3 también puede influir en la salud mental, aumentando el riesgo de depresión y otros trastornos psiquiátricos. También el sistema inmunológico puede debilitarse, lo que eleva la susceptibilidad a infecciones. Otros posibles efectos incluyen molestias articulares, problemas cutáneos como piel seca o eccemas, así como un mayor riesgo de complicaciones en el embarazo, incluyendo partos prematuros y alergias. Por ello, es importante controlar y optimizar regularmente el HS-Omega-3 Index® para minimizar estos riesgos y fomentar el bienestar general.
Solo mediante el HS-Omega-3 Index® se puede identificar una ingesta de EPA (ácido eicosapentaenoico) y DHA (ácido docosahexaenoico) excesiva, ya que esto se reflejaría en un valor superior al rango objetivo del 8 % – 11 %. Un consumo excesivo de EPA y DHA, los dos ácidos grasos Omega-3 más importantes puede ser potencialmente dañino. Un HS-Omega-3 Index® demasiado elevado puede aumentar la tendencia a hemorragias y se asocia a un mayor riesgo de fibrilación auricular, una arritmia cardíaca grave. Curiosamente, tanto un índice demasiado alto como demasiado bajo pueden elevar este riesgo. Por este motivo, es fundamental controlar cuidadosamente la ingesta de EPA y DHA utilizando el HS-Omega-3 Index® y, en caso de duda, consultar con un médico.
Un HS-Omega-3 Index® superior al 11 % puede ser beneficioso en personas con enfermedades inflamatorias crónicas, como artritis reumatoide o enfermedades inflamatorias intestinales. Un nivel elevado de Omega-3 puede ayudar a reducir la inflamación y aliviar los síntomas. Sin embargo, en muchos casos, alcanzar simplemente el rango objetivo ya es suficiente para mejorar los síntomas. Si los síntomas persisten incluso estando en el rango superior del índice recomendable, se puede considerar aumentarlo aún más allá del óptimo. En tal caso, se recomienda el uso de un smartwatch capaz de detectar fibrilación auricular. Si el dispositivo detecta esta afección, se debe buscar atención médica. En ningún caso el HS-Omega-3 Index® debe superar el 15 %, para evitar efectos secundarios como una mayor tendencia hemorrágica. Este tipo de ajuste siempre debe realizarse bajo supervisión médica para garantizar una ingesta segura y adecuada.
Algunas personas logran mantenerse en el rango objetivo sin recurrir a suplementos, mientras que otras tienen dificultades para alcanzarlo incluso con suplementación.
Estas diferencias se deben a factores como los hábitos alimenticios, la genética, el estilo de vida, la edad, el sexo, el estado de salud y la actividad física. Esto demuestra la importancia de no suplementar EPA (ácido eicosapentaenoico) y DHA (ácido docosahexaenoico) de forma aleatoria, sino de hacerlo de manera controlada y segura mediante el seguimiento del HS-Omega-3 Index®.
El ácido graso omega-3 terrestre ALA (ácido alfa-linolénico) no forma parte del HS-Omega-3 Index®, que solo mide los ácidos grasos omega-3 marinos EPA y DHA.
El organismo humano convierte ALA en EPA de forma muy ineficiente y apenas transforma EPA en DHA. Por esta razón, la ingesta de ALA no contribuye significativamente a aumentar el HS-Omega-3 Index®. Para beneficiarse de las funciones esenciales de EPA y DHA, es fundamental incorporar omega-3 marino mediante la dieta o suplementos.
Sí, la biodisponibilidad de EPA (ácido eicosapentaenoico) y DHA (ácido docosahexaenoico) mejora si se consumen junto con la comida más rica en grasas del día.
Información útil sobre el HS-Trans Index® y sus campos de actuación
El HS-Trans Index® indica el contenido de ácidos grasos trans dañinos (ácido trans-oleico y ácidos trans-linolénicos) en el cuerpo. Para ello, nuestro Método Omegametrix mide los 26 ácidos grasos más importantes en la membrana celular de los glóbulos rojos y expresa el porcentaje de ácidos grasos trans dañinos.
El rango objetivo del HS-Trans Index® es inferior al 1,04 %. Dentro de este rango, los valores se consideran óptimos para la salud del cuerpo y favorecen una mayor calidad y esperanza de vida.
Es importante medir el HS-Trans Index® porque muestra el porcentaje de ácidos grasos trans dañinos en la sangre, los cuales están asociados con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares e inflamaciones. El análisis del índice permite recomendaciones nutricionales específicas para reducirla cantidad de estos ácidos grasos no saludables y así mejorar la salud.
Un HS-Trans Index® dentro del rango objetivo (inferior al 1,04 %) ofrece numerosos beneficios para la salud. Reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares, ya que una baja proporción de ácidos grasos trans dañinos favorece la salud del corazón y disminuye el riesgo de cardiopatías y accidentes cerebrovasculares. Además, un índice bajo contribuye a reducir los procesos inflamatorios en el cuerpo, lo cual combate enfermedades crónicas.
Un HS-Trans Index® superior al 1,04 % puede tener consecuencias graves para la salud. Está asociado con una menor esperanza de vida y un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, ya que los ácidos grasos trans dañinos afectan la salud del sistema cardiovascular. Además, estos ácidos grasos pueden intensificar los procesos inflamatorios en el cuerpo, lo que puede derivar en enfermedades crónicas. A largo plazo, un alto contenido de ácidos grasos trans también puede empeorar otros problemas de salud, como la obesidad y el síndrome metabólico.
Cómo realizar el test
Para realizar el análisis de ácidos grasos en Omegametrix, primero debe decidir si desea utilizar sangre con EDTA (aproximadamente 2 mL) o sangre seca extraída de la yema del dedo. Para una muestra de sangre con EDTA, debe concertar una cita con un profesional médico especializado. Para una muestra de sangre seca, puede utilizar usted mismo nuestro kit de extracción de sangre. Tras la extracción de la muestra, envíela directamente al laboratorio de Omegametrix siguiendo las instrucciones incluidas. Recibirá posteriormente un informe detallado con sus resultados, incluido el HS-Trans Index®.
Para el análisis de ácidos grasos según el Método Omegametrix se puede utilizar tanto sangre seca como sangre con EDTA. La muestra de sangre seca se puede recolectar fácilmente con nuestro kit de extracción. Es importante llenar completamente los círculos de la tarjeta con sangre y seguir cuidadosamente las instrucciones adjuntas. La muestra de sangre con EDTA (aproximadamente 2 mL) debe ser extraída por un profesional médico especializado.
Sí, como particular puede hacerse la prueba sin necesidad de acudir a un médico. Simplemente utilice el kit de recolección de sangre de Omegametrix para tomar una muestra de sangre seca de la yema de su dedo. Luego, envíe la muestra a nuestro laboratorio, donde se realizará el análisis de ácidos grasos. Así podrá conocer sus valores de forma cómoda y directa.
Para el análisis de ácidos grasos con sangre EDTA no es necesario estar en ayunas. En el caso de utilizar sangre seca, se recomienda ayunar durante al menos 10 horas antes de la toma de la muestra, preferiblemente durante la noche, para garantizar la precisión de los resultados. Para cualquier consulta, el servicio de atención al cliente de Omegametrix está disponible..
No, no es necesario suspender el consumo de suplementos de EPA y DHA antes de realizarse la prueba del HS-Omega-3 Index®. Esto se debe a que la medición de los ácidos grasos se realiza en la membrana de los eritrocitos, donde se almacena la composición en ácidos grasos a largo plazo. Por ello, el resultado refleja el estado de Omega-3 independientemente de cambios recientes provocados por los suplementos. Se trata, por tanto, de un parámetro a largo plazo.
El procedimiento de medición es idéntico para ambas muestras, pero la preparación de las muestras es diferente. En las muestras de sangre con EDTA, podemos separar los glóbulos rojos del plasma y la capa leucocitaria (Buffy Coat), lo cual no es posible en las muestras de sangre seca. La sangre seca contiene la muestra completa de sangre.
La composición en los ácidos grasos en sangre total es algo diferente a la de los glóbulos rojos, ya que la variabilidad biológica en el plasma es mayor. Por esta razón, los resultados del HS-Omega-3 Index® en sangre seca pueden variar ligeramente. No obstante, para el informe se calcula el HS-Omega-3 Index® convirtiendo el resultado obtenido en sangre total a un resultado correspondiente al de glóbulos rojos aislados mediante un factor de corrección.
Debido a esta mayor variabilidad biológica, el resultado obtenido en sangre seca no es tan preciso como el de sangre con EDTA, sin dejar de ser una orientación fiable.
Sí, tanto muestras de sangre seca como de sangre con EDTA pueden ser enviadas a nuestro laboratorio a finales de semana.
El precio para un análisis de sangre con EDTA es de 67,54 €, incluyendo los gastos de envío. El análisis de sangre seca cuesta 74,74 €, también con los gastos de envío y el material necesario incluidos. La facturación se realiza conforme al reglamento alemán de honorarios médicos (GOÄ), aplicando dos veces el código 3726.
La factura se envía a mediados del mes siguiente una vez realizado el análisis. Por ejemplo, si el análisis se realizó el 21.03.2024, la factura se enviará alrededor del 15.04.2024.
Los resultados del análisis de ácidos grasos están disponibles aproximadamente 48 horas después de que la muestra llegue a nuestro laboratorio. Se presentan en un informe que puede consultar en el portal de nuestro laboratorio utilizando su dirección de correo electrónico.
Hacerse socio
Si desea colaborar con nosotros como profesional especializado (por ejemplo, médico o terapeuta), estaremos encantados de registrarle como remitente. Para ello, simplemente envíenos un correo electrónico a ticket@omegametrix.eu.
No, el registro como remitente en Omegametrix no conlleva ninguna obligación. Este registro solo sirve para guardar sus datos en nuestro sistema, lo que nos permite asignar correctamente sus muestras. Además, así podremos tener en cuenta sus preferencias para la recepción de informes y facturas.
No, no se requiere una cantidad mínima para la compra de kits de extracción de sangre o material de envío.
Portal de laboratorio y registro
El portal de laboratorio de Omegametrix le permite registrar su kit de extracción de sangre y/o consultar sus resultados.
Se requiere información del paciente, incluyendo: Nombre, apellido, sexo, fecha de nacimiento y dirección de correo electrónico. También se debe proporcionar el número de serie de la tarjeta de sangre seca (ubicado en la tarjeta) y la fecha de recolección de la muestra.
Al registrar su kit de prueba a través del portal de nuestro laboratorio, nos enviará digitalmente sus datos de paciente. Durante este proceso, recibirá un código de 4 dígitos que deberá escribir en el campo «Nombre» de su tarjeta de sangre seca. Este código nos permite localizar rápidamente sus datos y almacenarlos en nuestro sistema. La dirección de correo electrónico que proporcione se utilizará posteriormente para concederle acceso a su informe en el portal del laboratorio.
Para consultar su informe en el portal del laboratorio, introduzca su dirección de correo electrónico en la sección «Ver informe». A continuación, recibirá un correo electrónico con un enlace de inicio de sesión. Haga clic en este enlace para acceder al portal de laboratorio.
Enviaremos el enlace de inicio de sesión a la dirección de correo electrónico que haya proporcionado durante el registro del kit o en la tarjeta de contacto. No olvide revisar también su carpeta de spam. Si no recibe el correo electrónico, envíenos un correo a ticket@omegametrix.eu y le ayudaremos lo antes posible.
Análisis en animales
Al igual que en humanos, se requiere una muestra de sangre (EDTA o sangre seca). La extracción de sangre debe ser realizada por personal veterinario cualificado.
Al igual que en humanos, si se envía una muestra de sangre con EDTA, no es necesario que el animal esté en ayunas. Sin embargo, si se envía una muestra de sangre seca, el animal debe estar en ayunas durante al menos 10 horas antes de la extracción.